lunes, 10 de marzo de 2014

Día Ciento setenta y dos

Amargo es el reflejo del egocentrismo cuando el producto restante es totalmente desfavorable a nuestras aspiraciones. Primitivos impulsos aparecen entre luces y sombras creando la absurdidad más absoluta. 
Necesito una vez más esas alas que me hacen volar a ras del suelo y rasgan el aire que emana la taciturna mediocridad...


Le.chatnoir


5 comentarios:

  1. Tu mujer ilustrada desprende esas ganas de volar alto, de libertad elevada, de huir a las alturas...

    Un abrazo.

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  2. Necesitamos elevarnos, un poquito...

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  3. alturas fugaces que hacen la vida más llevadera :)

    Me alegro que se vuelvan a contar los días por aquí.


    Besos!

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  4. Pues yo no sé, tras leerte parezco sentirme absurda y en un barrio aún más oscuro.

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