Atrás quedó ese beso robado tras las sombras de un portal, el nudo en la garganta oprimiéndote la tráquea o los bolsillos llenos de promesas por cumplir. Atrás quedó la ilusión en tus rodillas sangrando, la manga a falta de pañuelo o aquellos monstruos bajo la cama. Atrás quedó el ímpetu, dejándote ese rictus de vuelta de todo a lo que algunos llaman experiencia o la idolatrada madurez. Ahora eres más fuerte, si, pero...
Schiele. Artistic anatomy