Me embarca el sosiego, la calma transportada sobre el blanco y negro en notas de Bartòk. Ni el chapoteo del agua contra el empedrado rompe la quietud navegando entre sueños sin franquear las 60 pulsaciones. Toda eres tú, en el concierto del día.
Coincido con el resto de comentaristas, muy bien enmarcado. Bartók (lo odio), mis primeras piezas de piano fueron con sus partituras. Me está gustando la historia, ¿eh? Me quedo con el día seis y lo hago eterno.
Basicamente ni nosotros mismos nos (re)conocemos al descubrir realmente quienes somos cuando la vida y sus casualidades nos obligan a sacar de bien adentro lo que somos (ante la muerte, la miseria, los instintos más profundos, ante la soledad, la demencia o el puto sexo). Bartok mola, aunque en demasiadas ocasiones apeste a aquel aburrimiento propio de la burocracia volchevique. Soy músico desde siempre (y esto se lo debo a mi familia y mi adn) y desde siempre soy incapaz de follar si suena una música que me enternezca o me fascine. Lo que no entiendo es por qué siempre que te leo y te respondo, en fin, termino por bajar le volumen de mis vieja radio y recolocarme la polla por la molestía de sentirla bajo el pantalón dura como una roca en granito que ya quisiera convertirse en lava pura.
La culpa ha de ser tuya, noir, o tal vez quizás...un poco mía.
Bueno tú tranquila, el mío tampoco es muy conocido, normalmente la peña me suele comentar en el otro, para mí es lo mismo, los dos son pedacitos de mi corazón hechos letra.
Sbm: Que casualidad, yo también estudié piano!xD aunque hubiera preferido el violonchelo...pero eso es otra historia!;). Aaaains, a mi me encanta Bártok! ;)
Miguel: Anda! otro músico!xD. Al paso que vamos podremos montar una orquesta! ;) Pues a mi me encanta follar con música que me fascine ( llámame rara...), aunque siempre acabas que no te has enterado de nada ( de la música, of course). Y creo que la culpa es más tuya que mía,eh? ;) Lávate las manos pero ya!! jajaja
En realidad no soy músico ni tampoco se me pone dura (la polla aunque tal vez sí la mollera) a leerte, lo que no implica que todo cuanto diga sea incierto o desmedido. Leerte me ablanda más que endurecerme, y no es por ternura sino quizás, muy probablemente, por complacencia.
Soy muy mentiroso, noir, pero sincero. Y lo mío, casi siempre, es rezagarme o correr veloz entre rarezas como aquellas de las que me escribes.
Si acabáis por crear esa orquesta prometo sentarme, durante los conciertos, en primera línea de fotón y fuego.
P.d.: ¿Sabes, pianista violonchela, cómo son los sonidos del cenzontle cuando vuelan en picado a finales del verano?
Me pregunto si el empozarte se debe a que no sea músico o a que te hubiera mentido previamente para luego desdecirme acerca de que trempe o no cuando te leo. No te preocupes, algo descubriré entre tus líneas que me embargue o me recaliente la sesera. La polla dura como una roca la dejo para las ternuras que la buena de mi turca me concede (a ti, como a cualquiera, te agradaría conocerla, no me cabe dudal alguna). Los cenzontles, cuando vuelen en picado, siempre que trinen, lo harán gravidamente...y esto cae por su propio peso, pajarita.
Miguel: El empozarme ha sido por lo de ser músico! xDD Creo que leí que tienen muchas formas de trinar, no? En fins, una que se va a trabajar un rato ( lo justo para no cansarme, faltaría más!)
Nos devoran las fauces de una mañana inerte.
ResponderEliminarEstupenda entrada. Genial.
M'agrada molt aquesta foto!
ResponderEliminarPreciosa imagen combinas con tus bonitas letras,
ResponderEliminarque tengas una feliz semana.
un abrazo.
El Hombre Satélite: Estas mañanas son terribles!;)
ResponderEliminarÒscar: Doncs si, es molt bona!xD
Ricardo Miñana: La imagen es buena, las palabras ya no sé yo...;) Feliz fin de semana para ti también! ;)
Besos desde mi trinchera particular.
Me embarca el sosiego, la calma transportada sobre el blanco y negro en notas de Bartòk.
ResponderEliminarNi el chapoteo del agua contra el empedrado
rompe la quietud
navegando entre sueños
sin franquear las 60 pulsaciones.
Toda eres tú,
en el concierto del día.
German: Me ha encantado!
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Hola chatnoir, no conocía este diario tuyo, en fin ya si. Me gusta y con tu permiso me quedo.
ResponderEliminarBuen finde.
acróbata: Casi nadie lo conoce! ;). Bienvenido a mi rincón.
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Coincido con el resto de comentaristas, muy bien enmarcado. Bartók (lo odio), mis primeras piezas de piano fueron con sus partituras.
ResponderEliminarMe está gustando la historia, ¿eh? Me quedo con el día seis y lo hago eterno.
FUERTE abrazo.
Basicamente ni nosotros mismos nos (re)conocemos al descubrir realmente quienes somos cuando la vida y sus casualidades nos obligan a sacar de bien adentro lo que somos (ante la muerte, la miseria, los instintos más profundos, ante la soledad, la demencia o el puto sexo). Bartok mola, aunque en demasiadas ocasiones apeste a aquel aburrimiento propio de la burocracia volchevique. Soy músico desde siempre (y esto se lo debo a mi familia y mi adn) y desde siempre soy incapaz de follar si suena una música que me enternezca o me fascine. Lo que no entiendo es por qué siempre que te leo y te respondo, en fin, termino por bajar le volumen de mis vieja radio y recolocarme la polla por la molestía de sentirla bajo el pantalón dura como una roca en granito que ya quisiera convertirse en lava pura.
ResponderEliminarLa culpa ha de ser tuya, noir, o tal vez quizás...un poco mía.
Voy a lavarme mejor las manos. Un tierno saludo.
P.d.: ¿Habrá un octavo día, quizás?
Bueno tú tranquila, el mío tampoco es muy conocido, normalmente la peña me suele comentar en el otro, para mí es lo mismo, los dos son pedacitos de mi corazón hechos letra.
ResponderEliminarBesos.
Sbm: Que casualidad, yo también estudié piano!xD aunque hubiera preferido el violonchelo...pero eso es otra historia!;). Aaaains, a mi me encanta Bártok! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Miguel: Anda! otro músico!xD. Al paso que vamos podremos montar una orquesta! ;)
ResponderEliminarPues a mi me encanta follar con música que me fascine ( llámame rara...), aunque siempre acabas que no te has enterado de nada ( de la música, of course).
Y creo que la culpa es más tuya que mía,eh? ;)
Lávate las manos pero ya!! jajaja
Besos desde mi trinchera particular.
acróbata: Idem! aunque de mi corazón precisamente como que no...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Sencillamente sublime...
ResponderEliminarEn realidad no soy músico ni tampoco se me pone dura (la polla aunque tal vez sí la mollera) a leerte, lo que no implica que todo cuanto diga sea incierto o desmedido. Leerte me ablanda más que endurecerme, y no es por ternura sino quizás, muy probablemente, por complacencia.
ResponderEliminarSoy muy mentiroso, noir, pero sincero. Y lo mío, casi siempre, es rezagarme o correr veloz entre rarezas como aquellas de las que me escribes.
Si acabáis por crear esa orquesta prometo sentarme, durante los conciertos, en primera línea de fotón y fuego.
P.d.: ¿Sabes, pianista violonchela, cómo son los sonidos del cenzontle cuando vuelan en picado a finales del verano?
Miguel: ¿sabes que tuve que buscar lo que era un cenzontle? xDD
ResponderEliminarY no, no tengo ni la más mínima idea!;)
P.D. Ains, mi gozo en un pozo, suelen decir...xDD
Besos desde mi trinchera particular.
Me pregunto si el empozarte se debe a que no sea músico o a que te hubiera mentido previamente para luego desdecirme acerca de que trempe o no cuando te leo. No te preocupes, algo descubriré entre tus líneas que me embargue o me recaliente la sesera. La polla dura como una roca la dejo para las ternuras que la buena de mi turca me concede (a ti, como a cualquiera, te agradaría conocerla, no me cabe dudal alguna).
ResponderEliminarLos cenzontles, cuando vuelen en picado, siempre que trinen, lo harán gravidamente...y esto cae por su propio peso, pajarita.
Un saludo.
Miguel: El empozarme ha sido por lo de ser músico! xDD
ResponderEliminarCreo que leí que tienen muchas formas de trinar, no?
En fins, una que se va a trabajar un rato ( lo justo para no cansarme, faltaría más!)
Besos desde mi trinchera particular.