Día Seis
Nos desnudamos con esa ansia que solo existe cuando sabes que no habrá segunda vez. Me rompes las bragas mientras que yo me peleo con los botones de tu camisa. Nos besamos con rabia, sin ningún tipo de cariño. No hay tiempo para romanticismos ni preliminares. Me penetras con fuerza, mientras mi sujetador vuela hacia el abismo, abismo en el que caigo irremediablemente cada vez que te tengo dentro. Tus embestidas cada vez son mayores, por momentos creo morir. Sexo vertical, sin compasión. Te grito, me gritas, gritamos como animales. Instinto primitivo en cada uno de nuestros movimientos. Mi coño se desborda, tiemblo bajo tus fuertes manos. Pierdo la noción del tiempo, todo es blanco o era negro?. A lo lejos oigo tu respiración agitada, me insultas, tus ojos en blanco, te pido que te corras en mi boca, aprovecha, ya que será la última vez...
El Sexo es una trampa de la naturaleza para no extinguirse. Nietszche.
Photo: Nak Isodas
Ayer te quejabas decimalmente de tu fiebre. Hoy semejas La Lupe cantando en su inglés de mierda el "Fever" de toda la vida. Los paralelismos, más allá de lo matemático, en tu caso terminan de la mejor forma posible; el orgasmo.
ResponderEliminarBuena ducha, nena, buena ducha.
.....Mis manos recogen tu cintura, montadas en tus caderas, desplazan tu espalda hasta encajarte en las calientes racholas, claveteando mis besos tus hombros.
ResponderEliminarEl agua empapa mi desnudez, perlas de agua precipitándose en salto sin red de mi entreabierta boca gimiendo al sentir el ascensor de tus manos sobre mi polla, subes tu mano izquierda hasta que desaparece mi glande encerrado en tu mano, desplazada por tu mano derecha a llegar desde la base de mis huevos hasta la cima de mi polla. Así, en turno lento, mojado de agua, mi polla engorda su placer entre el celofán carnoso y armonioso de tus manos, golpeando tus deditos, como un hasta luego, la rajita de boca de pez de mi capullo pelado.
Pegadas mis manos en tus caderas, resbala mi cara por tu cara, besando, mis lluviosos labios, la joya turquesa de tus ojos, cerrando tus ventanas para seguir, mi empapada lengua, el goteante arroyo que me lleva a tu ombligo, circunvalando tu hoyuelo, tiritando en espasmos tus muslos en el anclaje de mis dedos en tu culo, al ahogar mi cabeza en la catarata desbocada de tu abierto coñito.
Amarrado a tus ancas, fondeo mi lengua en tu calado, penetrando en tu raja hasta el roce de mis dientes en tus labios, sacudiendo el oleaje de tus orgasmos........
Miguel Buján: La fiebre que hace estragos!;)
ResponderEliminarPor cierto, no tengo ni idea de quién es la Lupe...xD
La ducha,lo mejor como medida física contra la fiebre! :)
Besos desde mi trinchera particular.
German: Voy a por otro Espidifen...creo que después de leerte me ha vuelto a subir la fiebre! :)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
La Lupe, noir, fue una cantante cubana. Podrás encontrar algo suyo en el youtube, supongo. Su voz era un chorro de voz que una vez oída hacía que la Lupe dejase de ser una cantante para convertirse en la voz unicamente.
ResponderEliminarMe voy a darle de comer a mis arañas.
Saludos.
Pues la tendré que buscar por el Youtube, no? ;)
ResponderEliminarBonitas mascotas las arañas! xD
Besos desde mi trinchera particular.
Bufffffff, No tengo palabras (será la última vez...)
ResponderEliminarLa literatura de un polvo desenfrenado tiene muchos matices. Si me meto en la historia, me gusta, sólo le quitaría los gritos, me gustan mucho más ahogados bajo una almohada ;-)
ResponderEliminarTodo depende del momento...! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
rombo: pues que sea la última vez, eh? ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Siempre acabo cayendo en las trampas, que ingenuo soy.
ResponderEliminarTodos querido Sergio, todos...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Excelente final. Blanquito como la Navidad :P
ResponderEliminarUn beso disparado algo sangriento (¿Si no como hostias va a llegar a la trinchera?)