Día Ciento cincuenta y dos
a Mente
...y en los trazos deambularemos cual trágicos malabaristas con demasiadas pelotas en el aire, sin importarnos tan siquiera la pérdida de la razón en tan sublime acto. Caballos desbocados que rompen el impoluto lino igual que afiladas uñas rasgando inervas sábanas...
Menteinvisible
Es un honor, un auténtico honor, ángel.
ResponderEliminarUn abrazo infinito, como un fractal,
Trazos parecidos que rasgan las almas.
ResponderEliminarEnhorabuena a los dos, saludos
Lo sublime ha de ser irracional o no será nada...
ResponderEliminarNo me pidas que salga ahora, no me lo pidas por favor.
ResponderEliminarqué maravilla
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