Día Ciento y treinta y ocho
Sigues siendo el inacabado trazo que te escondes entre las meninges. Inaguantable espera en solitarias estaciones de cercanías. Dedos perdiéndose entre húmedos recuerdos mientras la razón fustiga los párpados . Te maldigo una y mil veces, pero esta noche, amor, vuelve a dormir conmigo...
Le.chatnoir