Chopin. Andante Spianato, Grande Polanaise Brillante, Op.22
Nadie es inocente cuando hablamos de sexo y filosofía en la trinchera de nuestra mente
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Día Ciento veintitrés
Suaves notas acarician mi alma, transformando mi dureza en esa fragilidad que solo las cartas suicidas saben transmitir. Suaves notas que me superan, aniquilando cualquier atisbo de sublevación emocional. Suaves notas que solo ellas logran derramar la siempre errática inspiración consiguiendo empequeñecer los bordes de las imperfectas láminas...
Francis Bacon. Heads
Chopin. Andante Spianato, Grande Polanaise Brillante, Op.22
Chopin. Andante Spianato, Grande Polanaise Brillante, Op.22
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

"esa fragilidad que solo las cartas suicidas saben transmitir" terriblemente hermosa esa tristeza. Me encanta Bacon y ya sabes que Chopin también :)
ResponderEliminarNo hay nada más triste y frágil que una carta suicida...
EliminarEs curioso, pero desde hace un tiempo que cada vez que pongo a Chopin pienso en ti y en Antonio! jajajaja
Besos desde mi trinchera particular.
Mi fragilidad emborronó la página 122 de un listín telefónico mojado, mientras buscaba la arrancada 123, donde estaba ella; antes de saltar y leer esta progresión aritmética que me hizo ver que no estaba solo. Divina tu errática inspiración que, salva vidas.
ResponderEliminarBesos
Pues si nos tenemos que fiar de mi inspiración para salvar vidas...mal lo tenemos querido! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Peco de soberbio, la oreja parece de plastilina, no armoniza con el resto del cuadro, es un error de un genio.
ResponderEliminarUn abrazo
m.i.
Los genios pueden tomarse estas libertades y más! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
ya queda menos para llegar (supongo)...uno dos tres días más cerca....Bs
ResponderEliminarTic tac, tic tac...nos queda solo un día!!! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Lámina y gota de pátina en nota...no sabría qué mano cortarme para regalártela...
ResponderEliminarUna mano no! xD. Mejor me regalas un abrazo y santas pascuas! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
la fragilidad de la carta de un suicida.
ResponderEliminarqué maravilla chatnoir.
abrazo inmenso.
Bahhh solo ha sido una "venada" de esas que me entran de vez en cuando! ;)
EliminarGracias.
Besos desde mi trinchera particular.
Te imagino de noche, con música o muy fuerte o muy suave y una mesa atestada de cosas alrededor.
ResponderEliminarTe imagino muy como yo.
Me ha gustado mucho la ilustración de Bacon.
Abrazo ^^
Lo de la mesa totalmente cierto!! jajaja lo de la música, por la noche suave, suave, paso de que me visite la urbana día si, día también! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
La fragilidad, la mentada fragilidad, sus suaves notas...
ResponderEliminarFragilidad...si es que hasta tiene bonita la sonoridad, verdad? ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Acabo de recibir un tremendo shock.
ResponderEliminarAbrazos, bella Chatnoir.
Un shock? juer, tan mal lo hago? ôO...
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Chat, sería un crimen decirte que lo haces mal.
ResponderEliminarMe ha encantado lo de las cartas suicidas.
Besous
jajajaja muchas gracias guapa! tú si que lo haces bien esto de escribir!! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Mi inocente Señora chatnoir,
ResponderEliminarHa elegido fatales fechas para suicidarse en sus durezas; nadie podrá leer sus callos, todos ya estamos caput.
Siento decírselo así de crudamente, pero no queda ni el apuntador y Usted, mi dulce niña escuchando música e imaginando achopinada, a saber que cosas...
A ver chatnoir, hay que madurar e ir con los tiempos que corren, hasta para correrse, y hacer las cosas todos a una, y una para todos; con orden y concierto, como Dios manda.
Ahora, llegará tarde, dormilosa y comatosa a una muerte ya ocurrida, cuando salga a esas calles de hecatombe.
Desde el más allá, le dejo unos cuantos besos como soga.
Suyo, Z+-----
jajajajajajajajajaja mis flores blancas y únicas por favor! ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.