Munch. Madonna
Nadie es inocente cuando hablamos de sexo y filosofía en la trinchera de nuestra mente
viernes, 6 de julio de 2012
Día Ochenta y cuatro
Pronunciamos palabras vacías, rotas mucho antes de que lleguen a su vocalización. Invalidez total en cuanto a la expresión de nuestros sentimientos. Juegos con escuetos diálogos de besugos en los que nos perdemos una y otra vez. Atrofia sentimental, dulce alimento para los alacranes que habitan en nuestra tozudez. Necesito gritar, desgarrar mis cuerdas vocales, ya que me es imposible aguantar ni un minuto más esta mudez emocional...
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Por eso escribe, pinta, llora y canta, vomítalo todo que aún nos queda el arte frente a tanta emergencia.
ResponderEliminarBesos guapa
A veces hasta el arte acaba enmudeciendo ante tanta emergencia... ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Grita dibujando¡ porque no se te da nada mal.
ResponderEliminarSaludos chatnoir.
A veces grito dibujando, a veces hay el más absoluto de los silencios... ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Son las ganas de llorar las que no nos dejan.
ResponderEliminarO la más fuerte de las rabias... ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
De verdad, creía que ya no podrías superarte. Vamos, que me da algo.
ResponderEliminarY te envío besos hasta cansarte.
Coñio, no! que no de nada!! que estoy de vacaciones... ;)
EliminarAins, Rafael...ya me contarás!
Besos desde mi trinchera particular.
Bueno pero que sean unos desgarros que te liberen, y luego nos cantes esto: http://www.youtube.com/watch?v=SSPK7Ayuw3s Un abrazo, y genial Munch
ResponderEliminarSi tengo que cantar... puede que caiga el diluvio universal! jajajaja
Eliminarmejor escuchar a las verdaderas "Divas"! ;)
Besos desde mi trinchera particular.
al terminar de leerte he apagado la tacha del peta encima de la mesa del escritorio en vez de apagarlo en el cenicero. nena, frena un poquito, hazme ese favor. la madonna de munch es horrible de cojones y no me refiero a la modelo.
ResponderEliminarbesos desde mi hipotenusa particular.
Arghhhh Sacrilege!! como puedes decir que la madonna de Munch es horrible?! bahhh ya no te ajunto Pitágoras...
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Somos silencio con vocación de grito. Enjambre de avispas en nuestras gargantas imprudentes. Te oigo, sabes, te oigo.
ResponderEliminarBesos.
Las avispas que habitan en mi garganta son terriblemente feroces...
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
A veces las palabras son vacías porque no se pronuncian con sentimiento.
ResponderEliminarSaludos cariñosos, querida Chatnoir.
Aquí se encuentra el quid de la cuestión... ;)
EliminarBesos desde mi trinchera particular.
Adoro el Requiem de Mozart, desde pequeña me fascinó. Siempre consigue ponerme los pelos de punta.
ResponderEliminarLa Madonna de Munch es una de sus mejores obras (en mi opinión) aunque el Grito tampoco se queda atrás.
En cuanto a tus palabras... en mi opinión el lenguaje del verbo es en muchas ocasiones insuficiente para llegar al corazón. En cambio con la música pasa al contrario, la melodía va directa al alma :)
Besos
El Requiem es simplemente una maravilla, casi sobrehumano. La música es infinita, el verbo no. ;)
EliminarBesos desde mi trinchera universal.
es el instrumento o es el autor? a mi humilde entender hay temas musicales igual que la poesía o la prosa que me llegan directo al corazón, otros en cambió simplemente se deslizan por mis intestinos; pero bueno, tú sabrás Ana...
Eliminarsaludo.
Pues entonces...El libro de las quimeras de Cioran (me lo he pillado hoy, os gustaría si no lo conocéis ya, alude a Mozart y todo esto que decís...)
EliminarPos yo no lo conozco...tendré que indagar!;)
EliminarThanks bella!
nos ha jodido , lo que uno tiene que leer...
ResponderEliminarFíjate tú...
EliminarHe tardado en opinar, deleitándome entre los puntos y las comas de este texto. El universo de esta Madona es cautivador, y el de la Madona de Munch también. La espiral que evocan ambas absorben los sonidos hasta dislocar ese grito sordo que enmudece los vacíos de nuestros constructos, y los vacíos del etnocentrismo también, y los de nuestras insuficiencias por no llegar a oír las notas, ni palpar las imbricaciones de las palabras con esas pinceladas de locura controlada, entre esos acordes celestiales.
ResponderEliminarBesos avergonzados por la calidez de tus réplicas
juer, muda me has dejado...
EliminarBesos desde mi trinchera particular.