miércoles, 31 de julio de 2013

Día Ciento cincuenta y cinco

Impregnarnos de efímeros crepúsculos que ciegan el alma mientras la imparable sal oxida nuestros cuerpos. Gemidos que se pierden entre el embravecido oleaje incapaz de apaciguar nuestra particular batalla. Intentar eternizar este momento: nuestra máxima...


Iliá Repin

4 comentarios:

  1. No queria oir la cancion porque me vuelve loco,
    he caido..me vuelve loco el cuadro y tu texto, ¡Fortuna, oh! Era el tabaco que fumaba en mi tierna infancia

    Besos

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  2. Se nos escapa la vida entre los dedos como la razón!

    Precioso cuadro. Se te echaba de menos chatnoir, de de veras.

    Un abrazo

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  3. Eternizar el momento, si, mientras el óxido no lo arruine todo... Un abrazo.

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  4. Otros comerciamos con vidrios color turquesa y el hambre entre las manos.

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