Día Setenta y uno
El silencio nos envuelve. Sábanas blancas tapan invisibles cicatrices infectadas por staphylococcus del pasado junto a nuestra imperfecta desnudez. ¿Recuerdas cual fue el preciso momento en que perdimos la libertad?. En el pecho, bradicardia. En mi mano, tu sexo. A nuestros pies, ese lejano rubor que tanto nos sorprendió al contemplar la belleza por primera vez...
Sorolla. Niña
¿Alguna vez tuvimos libertad? Sólo en nuestra imaginación... Palabras muy sensuales, chatnoir :) Me encanta.
ResponderEliminarSaludiness!
Me hago esa pregunta; cuándo perdí la libertsd? A ella no le importa, parece sentirse bien en esta cárcel...
ResponderEliminarSé el momento en el que gané la libertad, y mi estado físico era justo el opuesto a la bradicardia.
ResponderEliminarY creo que la perdí al nacer, con el primer cachete.
Un beso!
Muy bonito y da para volar la imaginación.
ResponderEliminarUn placer leerte. Saludos.
no recuerdo haberla contemplado nunca, pero me costará no sentir lo mismo
ResponderEliminarHablas del síndrome de Stendhal?
ResponderEliminarA mí me da cierta taquicardia contemplar ese Sorolla. No me atrevo a cliquear en el enlace del concierto de Viotti simultáneamente porque mi corazón es frágil.
A falta de libertad, transmites sensualidad. Bello, Bella. Saludos.
ResponderEliminarCreo que voy a dejar de escribir para empezar a plagiarte.
ResponderEliminarUn beso.
La libertad y nunca jamás... que bella la infancia. Besos de una tonta que no quiere crecer... muaaa!
ResponderEliminarSi la libertad fuese un cigarrillo estarímos llenos de humo violado.
ResponderEliminarBesos, pero en la otra mano.
Takuskita: yo creo que de esto nunca he tenido...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
El Joven llamado Cuervo: solo está ciega...
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Amanecer: Tu comentario le da mil vueltas al texto! xDD
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Salvadorpliego: el placer es mío! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Señorita Demakrada: la belleza siempre es cambiante, como nuestra percepción. ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Juan Antonio: ufff Sorolla... el Síndrome de Stendhal, es de lo que sufro continuamente! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
David: anda tira! no digas burradas, que de eso tengo la exclusiva yo... ;P
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
i*: pues yo quiero crecer y convertirme en una linda abuelita con canarios, geranios y muchos nietecitos!! jajajajajaj
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Sarco: humo violado...me encanta! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
No es perder la libertad, es cederla.
ResponderEliminarAlba: al cederla la pierdes irremediablemente...
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
La perfección rozas. De la mezcla visual y sonora.
ResponderEliminar:)
Imilce: la perfección no existe! bueno, en mi caso...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Ahora no hay salida. Saludos.
ResponderEliminarBang: exactamente, sin salida. ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.