La claridad del mediodía y tu mano empiezan a despertarme lentamente. No quiero abrir los ojos. Me hago la dormida mientras recorres con tus dedos, lentamente mi espalda. El vello erizado me delata.
Pronuncio tu nombre y desapareces...
Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. Edgar Alan Poe.
Onírico transito de amanecer y ocaso... como la vida misma
ResponderEliminarSaludos
Mothman: Tú lo has dicho, como la vida misma. Otro día intentaré quedarme calladita... ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
interesante la ultima frase y estoy de acuerdo con POE y por cierto...me encanta la descripción o el sueño despierto.
ResponderEliminarÉl, acogió su mano, acariciándola, inquieto,
ResponderEliminarcon ese lenguaje de braile
que los no ciegos habían inventado,
para decirse las cosas que se daban cuenta y no podían ver.
A mi también me gusta leer desnudo,
sin más atuendo,
que las hojas emborronadas de versos
Esteer: Muchas gracias por tu comentario y por tu visita! ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
German: ...que las hojas emborronadas de versos. O esbozos de dibujos...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Detrás de la colina andan jugando las pesadillas. Pero tú sueña, sueña tranquila que el viento está de tu parte.
ResponderEliminarBss.
Sarco: me tranquiliza saber que el viento esta de mi parte, aunque a veces lo dudo... ;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
"Las horas de la mañana
ResponderEliminarmeditando y en la cama"
A. Monterroso.
Del pestazo incial a semen y sudor y jugos vaginales de otros escritos pasamos, de repente, a Edgar Poe y sus delirios...huummm...noir, noir, noir...te hacía más constante en aquello del efluvio. Aun así, el gallego sigue leyéndote sino a diario sí definitivamente. ¡Te jodes!
Bicos.
P.d.: ¿Y las navidades? ¿Dieron de sí?
Miguel: Un momento de debilidad lo puede tener cualquiera, no?. Poe, mi debilidad...
ResponderEliminar¿Como dijo Herodes?!
Besos desde mi trinchera particular.