Echo de menos el perfecto acoplamiento de mis crestas ilíacas con tu pelvis. Mi clavícula aprisionada entre tu axila y mi hombro encima de tu esternón. Anatomía que intento borrar buscando mil y un defectos inexistentes.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo. Oscar Wilde.
John Henry Fuseli
Me acabas de matar con un maldito recuerdo.Maldita seas...
ResponderEliminarUn petó guaspíssima.
Bahhh los recuerdos no matan! Se sufren en silencio, como las hemorroides...;P
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Sublime, sublime, sublime, sublime, sublime... Jamás he leído algo con tan perfecta sintonía a la imagen del post. Me ha encantadooooooo !!!! Eres buena, muy buena. Estás desaprovechada por completo...Tu trabajo no es el adecuado para ti. Lo tuyo es crear, en cualquiera de sus facetas, pero crear...
ResponderEliminarBeso.
Eso lo dirán tus hemorroides...las mías no.
ResponderEliminarBesos.
jajaja tampoco lo sé ( no tengo), pero eso dicen en la caja tonta, verdad? ;)
ResponderEliminarAaaains los recuerdos, Malditos bastardos! xDD
Besos desde mi trinchera particular.
rombo: Pues que quieres que te diga...Pero bueno, gracias! xDD
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Un post maravilloso. me dejaste de una pieza. por lo menos sigo entero.
ResponderEliminarUn placer visitarte.
Un abrazo
moderato_Dos_josef: Gracias. Mejor que sigas entero, no me gusta tener remordimientos de conciencia...;)
ResponderEliminarBesos desde mi trinchera particular.
Ah...vaya...creí que remorder era lo tuyo, noir, al menos hasta el decimocuarto día. Una jornada después te descubro toda tú repletita de conciencias.
ResponderEliminarEstás hecha uno de esos caramelos que sirven para aliviar las respiraciones y endulzar los artificios.
Me debes una.
Miguel: Preferiría que me comparases con las pastillas Juanola...pero bueno, un dulce no le amarga a nadie, verdad?
ResponderEliminarTe debo dos.
Besos desde mi trinchera particular.