lunes, 10 de marzo de 2014

Día Ciento setenta y dos

Amargo es el reflejo del egocentrismo cuando el producto restante es totalmente desfavorable a nuestras aspiraciones. Primitivos impulsos aparecen entre luces y sombras creando la absurdidad más absoluta. 
Necesito una vez más esas alas que me hacen volar a ras del suelo y rasgan el aire que emana la taciturna mediocridad...


Le.chatnoir