lunes, 20 de enero de 2014

Día Ciento sesenta

Un ligero temblor en los labios me anuncia que la más cruel y apabullante subestima está al caer. De nada sirven los dedos manchados de tinta, el eterno cigarrillo que siempre es el último o ese esbozo que presumía de ser una genialidad y ha terminado en el fondo del cubo de la basura. Terrible es el vacío que provoca el sentirse abandonada por la escurridiza inspiración...

Egon Schiele