jueves, 17 de octubre de 2013

Día Ciento cincuenta y ocho

Despojada de todo orden, cual presa fácil de labilidades emocionales, vago por pasillos asépticos y láminas Archers. Caóticos días en que perderse es la mejor opción, dejando atrás ríos de tinta y trazos (in)acabados. Falanges ateridas, miedo grabado entre astigmáticas pupilas, egocéntrico singular, ángulos demasiados rectos...

Le.chatnoir. 90º