viernes, 18 de enero de 2013

Día Ciento veintinueve

Aullaría a la luna con la insolencia de los audaces, si me agarraras violentamente de la cintura y susurraras mi nombre entre los abismos de mi esternón. Porque solo tú puedes liberarme de esa incertidumbre que provoca la ignorancia de saber si la mesa aguantará o no el peso de nuestros cuerpos. Porque solo tú tienes ese maldito don de enloquecer mis sentidos sin vacuas palabras...


Magritte. Olympia


domingo, 13 de enero de 2013

Día Ciento veintiocho

Tal vez llegará el día en que arrastraremos los pies y nuestras manos serán incapaces de trazar tan siquiera una línea recta. Tan solo nos quedará la desesperación por terminar de una vez por todas con la amarga espera y esos difusos recuerdos de la ingrávida juventud. Ante nosotros el futuro se convertirá en el más infranqueable de los muros, dejándonos a nuestra merced, con la consiguiente fragilidad que solo puede provocarnos el imparable paso del tiempo... 

Lucian Freud. Self-portrait






domingo, 6 de enero de 2013

Día Ciento veintisiete

Hay noches como esta, en que la fragilidad puede palparse junto al erizado vello. Noches en que los perros ladran más fuerte de lo habitual, dejando ciegos a los ebrios de perfección. Noches en que los trazos se suavizan, dejando mi alma desnuda. Noches en que me perdería una y mil veces hasta...


Modigliani. Nu assis sur un divan ( La belle Romaine)