sábado, 28 de abril de 2012

Día Sesenta y seis

Pequeñas dosis de felicidad, servidas en delicadas tazas de porcelana china. Fragilidad y ruptura al menor contacto con realidades paralelas. Hipoxia a ras del suelo recordando como estallaban aquellos ya casi olvidados amaneceres azules. Leve cefalea provocada por alguna que otra lágrima derramada tras una larga exposición visual a algo tan bello e irremediablemente intocable...


Miguel Angel. La creación de Adan



lunes, 23 de abril de 2012

Día Sesenta y cinco

En mi espacio intercostal, habita un perro rabioso que se dedica a mutilar mis vísceras en las noches impares. La domesticación es imposible ya que solo obedece a la ira y al Rey. Fauces ensangrentadas solo aplacadas por la luz del alba y al grito anónimo de: Jaque a la Reina!. Torres de marfil se derrumban al paso del siempre implacable subconsciente, mientras peones ciegos y mancos, matan a los caballos ...


Vincent van Gogh. Schedel












viernes, 20 de abril de 2012

Día Sesenta y cuatro

Cuando me pierdo entre tus palabras, siento que se apodera de mi la empatía y esos repentinos ataques de tos que revientan débiles alveolos. Maldigo mi impulsividad y la desproporcionada subida del tabaco, esperando pacientemente el turno en la cola del supermercado. Soy presa fácil de la ignorancia que acaba dictando mis torpes movimientos y ese maldito orgullo que enmudece las disculpas en tardes psicotrópicas de alarmas y llaves maestras...


Tamara de Lempicka. El lado surrealista





martes, 17 de abril de 2012

Día Sesenta y tres

Duerme en mi esternón y deja que las voces se diluyan hasta desaparecer en el fondo del diafragma. Libérate de tus miedos y esos molestos peces de colores que solo se alimentan de tus sueños. Juntos creamos una perfecta simbiosis que aniquila toda razón lógica. Dependencia emocional o simple búsqueda de un placer olvidado en el cajón...


Magritte. Los amantes


domingo, 15 de abril de 2012

Día Sesenta y dos

Te invento entre sábanas de algodón y plumas de ganso, mientras hilos de luz y esta terrible realidad me fustigan los ojos. Te pienso e irremediablemente caigo en el abismo de caricias solitarias y orgasmos vacíos. Soy patética loba que aúlla a luces de neón y fríos fluorescentes por falta de verdaderas lunas. Te recuerdo y automáticamente te conviertes en gemidos ahogados por almohadas de viscolátex...

Modigliani. Nudo dolente







sábado, 14 de abril de 2012

                                                         a Janna


Porque te observo pequeña amapola y de repente me crecen alas...

viernes, 13 de abril de 2012

Día Sesenta y uno

-La perfección no existe! -exclaman las desconchadas paredes del estudio, mientras que yo, impasible y sorda, hago caso omiso a sus lamentos. Las musarañas intentan por todos los medios atraparme, pero hoy no, no caeré como perro sin dueño, en sus encandiladoras redes. En mi interior, igual que una roca ígnea filoniana, cristalizada en las grietas de la corteza, me abstraigo de todo lo que me rodea y es en ese preciso instante, cuando mis trazos sodomizan dulcemente las virginales telas...


Edward Poynter. Gruta de las ninfas de la tempestad.






martes, 10 de abril de 2012

Día Sesenta

Soy opaca en esta tarde soporífera. Cristal esmerilado por ácidos gástricos que se pierde en el fregadero y la falta de inspiración. Catarata en enfermos ojos de bastardos gatos que sobrevivieron al hombre del saco. Mota de polvo que irrita lacrimales y distorsiona imágenes de bellas iconos bizantinas. Soy la nada que vagabundea entre colores primarios, secundarios y terciarios...


Paul Gauguin. Fatata te Mipi ( aguas deliciosas)


domingo, 8 de abril de 2012

Día Cincuenta y nueve

Las sombras del sueño se esconden rápidamente bajo las sábanas, cuando incendiarios rayos de sol entran por las desnudas ventanas. Todos los músculos de mi cuerpo se desperezan lentamente ante la cubista mirada de un Picasso que preside la habitación. La paz, esta inmensa paz que me envuelve, se rompe con los gritos de naranjas agonizando mientras mueren en el viejo exprimidor. Susurros ahogados entre centenarias piedras, belleza imperecedera de instantes de los que nunca llegaremos a ser conscientes...


Picasso. Arlequín

martes, 3 de abril de 2012

Día Cincuenta y ocho

Fuera llueve y mi ego iconoclasta se convierte en bufón, jorobado y cojo, que se dedica a perseguir bellas musas y acabar por meterles mano, sonriendo lascivamente, detrás de columnas campaniformes, fasciculadas o de capitel estriado. En la mano me ha crecido un enorme falo, con pelo de cola de marta roja Kolinski, que espera violar una y otra vez a ranas fumadoras de blancas pieles rugosas. Mi ego iconoclasta morirá y resucitará al tercer día, entre espasmos uterinos, dolorosas contracciones y altas dosis de oxitocina...


Goya. Caprichos. Tú que no puedes

domingo, 1 de abril de 2012

Día Cincuenta y siete


Soy árbol caduco que pierde irreversiblemente 
sus hojas,
pequeños pedazos de alma
llevados por el viento.