jueves, 29 de marzo de 2012

Día Cincuenta y seis

Derramándome por las esquinas de esta cama, contemplo con ojos curiosos tu cuerpo. La belleza es la perspectiva, el deseo mi pincel. Tu boca me acaricia el alma, cada vez que te pierdes entre mis piernas. Tú no lo sabes, pero eres inspiración...

Anselm Kiefer (*)



(*) Posiblemente esta sea la obra que más me ha impactado en la vida.

martes, 27 de marzo de 2012

Día Cincuenta y cinco

Practico una perfecta eutanasia activa con mis sentimientos. Anulación total de deseo a base de negación y autoengaño. Mis manos claman volver a sentir el tacto de su piel pero eficaces neurotransmisores aplacan rápidamente la sublevación. La razón, despiadada dictadora, reprime cualquier atisbo de felicidad con terapias electroconvulsivas y agresivas lobotomías, dejándome sumida en el limbo de los sueños inconclusos...


Richard Avedon

domingo, 25 de marzo de 2012

Día Cincuenta y cuatro

me recreo contando baldosas mientras espero impasible a que el monstruo me ataque por efecto sorpresa
quédate quieta y goza con la incertidumbre
comparsa de debilidades y demonios intrauterinos danzan y ríen entre la mísera  dictadura de tu cordura
disfruta de tus miedos, tu única compañía
lluvia ácida moja y desintegra tu sueño, embriagándote de deseo e ira, mientras tus ojos lloran de felicidad
abandónate y suelta lastres, pequeña amapola...


Magritte. Intermission






miércoles, 21 de marzo de 2012

Día Cincuenta y tres

Sientes la asfixia que te agarra fuerte, muy fuerte del cuello y solo eres capaz de clavar tus uñas en los barrotes oxidados de una vieja jaula de circo. Sedienta de aire, contemplas con ojos desorbitados como la ansiedad se instala en tu pecho. Ni la lluvia, ni Schubert consiguen aplacar a la bestia que destroza con furia tus entrañas y tu mente. El abismo se engrandece a cada segundo, a cada bocanada de aire durante la hiperventilación, mientras la angustia te susurra dulces palabras al oído y tú, derrotada, te abandonas a su merced en esta batalla perdida desde el principio de los tiempos.(*)

(*) Y no, no os asustéis, no he sufrido ninguna crisis de ansiedad, solo es producto de mi imaginación.

Goya






lunes, 19 de marzo de 2012

Día cincuenta y dos

La razón se fugó con un cafiche y ahora se pierde por carreteras secundarias y polígonos industriales, con los tacones rotos y bolsa de plástico bajo el brazo. La impotencia la parte en dos, mientras recuerda aquel viejo tiovivo que agonizaba en la plaza de su pueblo. Atrás quedo su sonrisa nacarada y ese vestido de hilo blanco. Buscaba el amor de su vida y ahora lo compra a cincuenta euros el gramo. Sueños amputados a base de golpes, moratones en la espalda y rápidos polvos entre sábanas roídas por la podredumbre y semen reseco. Narcotizada por los excesos y falsas promesas, recorre lentamente el sucio arcén en busca del ansiado ceda al paso o ese semáforo que hace tiempo dejó de funcionar...

Lucian Freud


jueves, 15 de marzo de 2012

Día cincuenta y uno

Rebusco entre mi psique y las sombras de esta luminosa tarde, los ansiados destellos de inspiración. En estos momentos podría llegar a ser Dios o simple contenedor de basura orgánica. Mis ojos se transforman en prismas con los que descompongo la luz, pero no la fría soledad que ahora me envuelve en este estudio. Quisiera arder entre trementina, pintura y carbón, crear sueños y pesadillas sobre esta realidad paralela de tres por dos. Pero soy manca y mi alma hoy está dormida.

Dalí. La Metamorfosis de Narciso


martes, 13 de marzo de 2012

Día Cincuenta

                                                                                                                                 Para Mothman


Estas larvas, estos gusanos que ahora se alimentan de mi carne, nunca sabrán, ni siquiera podrán llegar a imaginarse el estremecimiento que sentía cada vez que sus manos rozaban mi piel. Sus capullos a punto de eclosionar, ignorarán el placer y el amor que sintió este cuerpo inerte y putrefacto. Ahora solo soy un cuerpo en descomposición, pero una vez fui ángel.


Delacroix. La muerte de Sardanápalo


viernes, 9 de marzo de 2012

Día Cuarenta y nueve

Maldita luz cenital que me ciega, que me abrasa retinas, pupilas y el alma. El miedo se incrusta en mi piel, mientras la ponzoña recorre rápidamente por mis venas. No hay túnel ni hermosas imágenes de tu vida pasada. Ni Virgilios, ni Carontes, ni siquiera la loba. Solo tú, un tubo del ocho y un cuerpo inerte a merced de cirujanos y anestesistas.


Frida Kahlo. La cama volando, Henry Ford Hospital


martes, 6 de marzo de 2012

Día Cuarenta y ocho

Escondida entre la perfecta sonoridad de las palabras que no salen de tu boca, formo sombras chinescas con bombillas de bajo consumo. Podría llegar a ser tu última exhalación, pero prefiero quedarme en frágil suspiro. Y cuando caiga la noche, después de perderme una y otra vez en tu cuerpo, exhausta amputaré lentamente mi deseo, observada por sonrientes batracios con sombrero y bastón, que desnudan almendras mientras entonan una exasperante melodía.


Egon Schiele. Mujer en Negro

domingo, 4 de marzo de 2012

Día Cuarenta y siete

En tardes tranquilas como esta, juego a ser Dios, decapitando frágiles muñecas de porcelana y creando fascinantes rosas sangrantes con los estigmas de mis manos. Recuerdo cuando fui ángel entre astenias primaverales, mientras Bach me guía entre el aletargamiento y la más absoluta de las perezas.

Boticelli. La primavera


Bach. Concerto in D minor 2nd movement, Largo

viernes, 2 de marzo de 2012

Día Cuarenta y seis

Quemamos cartas cuando nos duelen, pero ¿Qué hacemos cuando nos duele el corazón?
Pregunta que queda al aire...
A mi solo se me ocurre, triturarlo y hacer unos estupendos macarrones con él.


Leonardo da Vinci